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domingo, 12 de febrero de 2017

Trastorno de Integración sensorial

La integración sensorial es el proceso neurológico de organizar la información que percibimos de nuestro cuerpo y del entorno que nos rodea. Ocurre en el sistema nervioso central, cuya función principal es la de integrar esta información que recibe: es el proceso de la Integración Sensorial. Cuando nuestro cerebro procesa de forma correcta la información sensorial, respondemos adecuadamente y de forma automática y somos capaces de realizarlo gracias a la capacidad del cerebro de modular los mensajes sensoriales.

“La integración sensorial es el proceso neurológico que organiza la sensación de nuestro propio cuerpo y del ambiente y hace posible el uso del cuerpo en forma efectiva dentro del ambiente. Interpreta, asocia y unifica los aspectos espaciales y temporales de las diferentes entradas de las modalidades sensoriales. La integración sensorial es procesamiento de la información. El cerebro debe seleccionar, excitar, inhibir, comparar y asociar la información sensorial en un patrón flexible y continuamente cambiante. En otras palabras, el cerebro debe integrarla " ( Jean Ayres )

 Las habilidades necesarias para lograr una correcta integración de los estímulos sensoriales que recibimos y que nos permiten dar una respuesta adaptada a las demandas del entorno son:

  • MODULACIÓN: Se trata de abrir o cerrar la entrada de estímulos sensoriales, para poder regular nuestra actividad neurológica y como consecuencia directa nuestro nivel de actividad. Dependiendo de la actividad que realicemos, debemos estar abiertos a los estímulos sensoriales o por el contrario debemos restringir la entrada sensorial. Ej: al ir en bicicleta debemos estar muy despiertos a nivel neurológico, para poder captar los estímulos a nivel vestibular, auditivo, visual y propioceptivo; pero durante la lectura de un libro debemos cerrar la entrada de información sensorial a nivel neurológico, con lo cual disminuye la actividad cerebral, porque tan sólo necesitamos la información visual, para poder tener el mayor nivel de concentración.
  • INHIBICIÓN: A nivel neurológico es necesario reducir las conexiones entre determinados estímulos sensoriales, en caso de que no sean necesarios para llevar a cabo la tarea que estamos realizando. Mientras el niño está sentado en el aula, debe ser capaz de inhibir ( no prestar atención ) a los sonidos que provienen del exterior ( pájaros, aviones, ventilador, lápices cayendo, papeles..) para poder prestar atención a lo que se explica en clase. En caso que el niño no sepa inhibir los estímulos sensoriales no necesarios, se puede alcanzar fácilmente la sobreestimulación, observando problemas de atención, de comportamiento y dificultades de aprendizaje.
  • HABITUACIÓN: Cuando nos acostumbramos a determinados mensajes sensoriales, nuestro cerebro automáticamente no les presta atención. La sensación inicial al ponerse el cinturón del coche puede ser muy desagradable y al principio sólo prestamos atención a esa molestia, pero pasado un período de habituación, ya no lo notamos. Cuando no se da este proceso de habituación, nuestra atención puede verse afectada muy fácilmente. Ej: No nos damos cuenta del inmenso sonido que hace el aire acondicionado hasta que no lo apagamos.
  • FACILITACIÓN: El cerebro promueve conexiones entre la entrada sensorial y las respuestas que se generan, mandando mensajes de desagrado ( sensación de mareo ), o de placer ( relejación al balancearse en un balancín ). Esta habilidad de facilitación nos permite saber cuándo debemos abandonar una actividad o si en caso contrario podemos seguir con ella. Ej: Después de subir a una montaña rusa, gracias a la facilitación nuestro cerebro nos avisa si podemos subir de nuevo o debemos quedarnos quietos. 

  • Jean Ayres destacó la importancia de los otros tres sistemas sensoriales internos,que facilitan información acerca de nuestro cuerpo en relación al entorno, y son los principales responsables del correcto desarrollo infantil:
  • Sistema Propioceptivo: Es aquel que nos proporciona información sobre el funcionamiento armónico de músculos, tendones y articulaciones: participa regulando la dirección y rango de movimiento; permite reacciones y respuestas automáticas
    importantes para la sobre vivencia; interviene en el desarrollo del esquema corporal y en la relación con el espacio y sustenta la acción motora planificada. 
  • Sistema Vestibular: Responde a los movimientos del cuerpo a través del espacio y los cambios de posición de la cabeza. En conjunto con el sistema propioceptivo, mantiene el tono muscular, coordina automáticamente el movimiento de los ojos, cabeza y cuerpo, manteniendo un campo visual estable y es fundamental en la percepción del espacio y en orientación del cuerpo en relación a éste. 
  • Sistema Táctil: Es el encargado de registrar la información externa relacionada con temperatura, dolor, tacto, frio, calor; de este modo nos permite tanto discriminar los estímulos del medio, como reaccionar cuando éstos son amenazantes. Participa en el conocimiento del cuerpo y también en el desarrollo del vínculo emocional y sentido de seguridad. Junto con el sistema propioceptivo sustenta la acción motora planificada. 
Cuando estos tres sistemas sensoriales funcionan de forma eficiente y correcta, se observa un niño regulado, organizado y habilidoso pudiendo desarrollar respuestas adaptadas a las demandas del entorno. 
Algunas de las dificultades sensoriales por edades pueden ser:
  • Bebés:  
    • Muy movido, parece hiperactivo 
    • Muy irritable, le disgusta estar en brazos 
    • Bajo tono muscular ( muy blandito ) 
    • Problemas en los ciclos de dormir 
    • No le gusta estar tumbado de espaldas 
    • Llora con muchísima facilidad, sin un motivo aparente 
    • Desarrollo lento o por debajo del esperado a nivel motriz
    • Problemas de succión 
  • 1 a 3 años
    • Baja atención 
    • Se cae frecuentemente al suelo 
    • Retrazo motriz ( no gatea bien, no camina bien, no sabe saltar, correr ) 
    • Problemas en la articulación de sonidos, lento desarrollo del lenguaje 
    • No perciben el dolor 
    • No le gusta caminar en superficies distintas ( arena, nieve, pasto ) 
    • Es muy temeroso a determinados movimientos 
    • Es muy quisquilloso en la comida, como sólo alimentos concretos 
    • Rechaza muchos alimentos por su textura 
    • Se sobreexcita frecuentemente sin motivo aparente 
  • Infancia de 3 a 8 años
    • Problemas de motricidad fina ( escribir, dibujar, cortar con tijeras, pintar ) 
    • Dificultades de coordinación motriz, es un niño torpe en sus movimientos 
    • Hiperactividad ( no se queda quieto, se columpia, salta o gira durante horas sin parar 
    • Hipoactividad ( siempre se queda en clase sin moverse demasiado )  
    • Dificultades atencionales, con o sin hiperactividad 
    • Le dan miedo las actividades de motricidad gruesa ( correr, saltar, futbol etc ) 
    • Se cae o tropieza con facilidad, choca contra los objetos 
    • Baja autoestima, se frustra y llora con gran facilidad 
    • Pocas habilidades sociales, de relación con los demás niños o con los adultos j)
    • Impulsividad en sus acciones, agresividad 
    • Retraso en el lenguaje, ya sea con fluidez, en la pronunciación o retraso general 
    • Tiene muchas pataletas que no tienen una justificación aparente 
    • Parece entender sólo a veces 
    • No le gustan los cambios de actividad o las modificaciones en la rutina diaria
    • Frecuentemente rompe sus juguetes sin quererlo mientras está jugando 
    • No le gustan determinados tipos de ropa ( por su textura ) 
  • Niños mayores de 8 a 12 años 
    • Aumentan los problemas atencionales en las tareas académicas 
    • Problemas de comportamiento, conductas aislantes, hiperactividad 
    • Demasiado organizado ( ordenado ) con rutinas muy fijas y marcadas 
    • Muy desordenado, compulsivo 
    • Escribe letras o números del reves 
    • Dificultades para mantener el ritmo de sus compañeros 

Algunas de las respuestas incorrectas que pueden observarse, cuando un sistema sensorial no está funcionando de forma adecuada son.

  • A nivel auditivo: o
    • Reacciona de forma negativa a los sonidos fuertes o inesperados 
    • Se tapa las orejas con frecuencia ante ruidos 
    • Se distrae ante los sonidos de fondo o cualquier ruido 
    • Se angustia y sobreexcita en entornos muy ruidosos o con mucha gente 
  • A nivel visual
    • Le molesta mucho la luz 
    • Tiene dificultades para subir y bajar escaleras 
    • No mira a los ojos (evita el contacto visual) 
  • A nivel gustativo y olfativo 
    • Evita ciertos alimentos que son típicos en la dieta infantil 
    • Siempre olfatea los objetos, aunque no sean comida 
    • Le dan asco ciertos alimentos por su textura 
    • Le producen asco o le molestan determinadas olores fuertes 
  • A nivel Propioceptivo (ubicación corporal en el espacio) 
    • Choca contra las personas, objetos o muebles con frecuencia 
    • Parece más blandito que los demás niños 
    • Es muy flexible, flácido, se cansa con facilidad 
    • Camina de puntillas, tiene un mal control postural 
  • A nivel vestibular (en relación con el movimiento) 
    • Se muestra ansioso y temeroso cuando es elevado del suelo (cuando sus pies se separan del suelo) 
    • Constantemente busca actividades que le proporcionen movimiento 
    • Le disgusta escalar, saltar, trepar, u otras actividades motrices 
    • Evita los juegos en el exterior (jugar a fútbol, carreras, etc…) 
    • Siempre busca el movimiento, no puede parar de moverse 
    • Es demasiado arriesgado, valiente, no teme por su seguridad 
    • Es demasiado miedoso, se mueve por el espacio con inseguridad 
  • A nivel táctil 
    • Evita los juegos sucios o con manipulación de elementos como barro, plastelina, pintura de dedos… 
    • Es sensible a determinadas prendas de ropa (no le gustan por su textura) 
    • Siempre está tocando a las personas, buscando el contacto físico 
    • Se irrita o se pone agresivo ante la proximidad con otras personas, o cuando alguien le toca accidentalmente 
    • Le disgusta caminar descalzo, sobre la arena, sobre la hierba… 
    • Es insensible al dolor, no se queja aunque la herida sea importante 

Las consecuencias que podemos encontrarnos cuando el sistema nervioso central no procesa de forma adecuada la información sensorial, son alguno o algunos de los siguientes problemas :

  • Niños con problemas de aprendizaje escolar 
  • Niños con problemas de atención 
  • Niños con hiperactividad 
  • Niños con problemas de coordinación motriz 
  • Niños con retraso en el lenguaje 
  • Niños con alteraciones conductuales 
  • Niños con problemas de precisión motriz y de manipulación manual

miércoles, 1 de febrero de 2017

Informe Robinson - Autismo, Competir con Uno Mismo


En el deporte hay veces que ganar es lo menos importante.  A Miguel, Erik, Pau y Jaume les gusta hacer deporte. Juegan al fútbol, al baloncesto, al golf, hacen atletismo. Algo habitual en chicos en edad escolar. 

Pero para Miguel, Erik, Pau y Jaume su mayor triunfo no está en las victorias...