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lunes, 31 de octubre de 2016

Los niños consentidos



Muchos padres cometen el error de complacer a sus hijos en todas sus peticiones ya que creen que son cosas sin importancia (querer ver la tele, no querer bajar al parque, no comer lo que toca,....) evitando así lloros, rabietas y logrando una supuesta paz en el hogar.

Dicen que tratan a sus hijos como si fueran sus amigos, buscan la aceptación de ellos e intentan apoyarlos en todo y no se dan mucha cuenta que sus hijos no necesitan amigos
sino figuras de autoridad que los guíen en su camino y los instruyan en el que deben y no deben hacer.

  • Decirles «no» es imprescindible para que aprenda a manejar sus emociones. No podemos acceder a todas sus peticiones, aunque nos parezcan poco significativas. Tiene más importancia en su desarrollo del que, en principio, pueda parecer. 
  • Negar a un niño aquello que desea en cada momento no es agradable pero la frustración debe formar parte del aprendizaje general del niño . 
  • Poco a poco el grado de demanda irá en aumento llegando a ser agresivo si no consigue el Ipad, la moto, etc ya que no aprendió a manejar sus frustraciones ni sus emociones, y no conoce otra forma de lograr sus objetivos.

Tienen que aprender a reaccionar ante la frustración desde bien pequeños, porque si no el día de mañana en el colegio o en su trabajo no sabrá aceptar un no por respuesta y estarán perdidos como personas.

¿Cómo hay que trabajar con la frustración?

  • Hay que ser coherentes con lo que se le pide al niño
  • Hay que estar serenos y nunca intentar razonar con ellos en los momentos de berrinches. Si, por el contrario, nos ponemos nerviosos y le gritamos, nos pondremos a su altura y tendrá la percepción de que es capaz de manipular a sus padres al suyo antojo
  • Los niños aprenden de lo que ven hacer a sus padres, «por eso, también es positivo que nos vean tolerantes ante nuestras propias frustraciones».

Cuando el niño quiere algo a toda costa conviene:

  • No chillarle ni amenazarle. Con cariño y dulzura se pueden decir las mismas cosas.
  • No razonar en ese momento.
  • Mantenernos serenos.
  • No endurecer la cara manifestando nuestro enfado interno.
  • Marcar distancia física, separarnos de su lado dando a entender que no nos interesa el que hace, vigilando siempre su seguridad se es en la calle o un sitio público.
  • Establecer una distancia emocional: decirle «no me gusta lo que haces y ahora no me apetece jugar contigo». Les afecta mucho la indiferencia porque su gran temor es que los padres no les hagan caso.
  • Decirles que estamos enfadados por su comportamiento, no con ellos, y que cuando esté más tranquilo hablaremos del que hizo.
  • Al estar tranquilos es conveniente transmitirle que estamos tristes, para que sea consciente de que tenemos sentimientos y aprenda que existen emociones.



viernes, 14 de octubre de 2016

Fallos en la educación de nuestros hijos


En ser padres indican los 10 fallos más frecuentes en la educación de nuestros hijos:

  1. No escuchar al niño, ni dejarlo que se explique 
  2. No reconocerle sus virtudes o puntos fuertes 
  3. Hay que respetar su personalidad. 
  4. Sobreprotegerles y mimarles demasiado 
  5. Acostumbrarles a que les hagan todo. 
  6. Gritarles. 
  7. Cuando hay hermanos, intentar educarlos igual. 
  8. Compararles con los demás 
  9. No limitarlo en cosas sin verdadera importancia 
  10. No comunicarnos


lunes, 3 de octubre de 2016

El maestro y los sentimientos


El otro día, escuchaba una conferencia de Carmen Loureiro :  "Educación emocional y social en el aula: claves prácticas" donde comentaba cuáles eran los sentimientos que a todo maestro debería provocar en sus alumnos o alumnas:

  1. SENTIMIENTO DE SEGURIDAD: que aparece cuando los maestros se comportan siendo afectuosos con los niños, se muestran disponibles para apoyarlos, muestran una reacción de aceptación, respeto y confianza en sus posibilidades con independencia de los resultados en el aprendizaje. Cuando los maestros se comportan asi, los niños comienzan a sentirse seguros, comienzan a sentir confianza, en los otros, en el maestro y en ellos mismos; y cuando se siente seguridad emocional aparecen las ganas de explorar el entorno y el conocimiento.
  2. SENTIMIENTO DE AUTOEFICACIA: la autoeficacia es ese sentimiento que notamos que dominamos algo y sin la autoeficacia no hay aprendizaje porque la autoeficacia es fundamental para la persistencia. La motivación intrínseca que tanto intentan inculcar los maestros a sus alumnos aparece con este sentimiento de autoeficacia. Este sentimiento lo podemos lograr cuando existe una buena relación entre el nivel de competencia y los retos. tenemos que retar a los niños pero en función de lo que sabe y les gusta hacer. De esta manera se motiva y lo va a hacer sin que le importe el resultado. Para que exista el sentimiento de autoeficacia es necesario que exista concentración en el proceso, tiene que estar despreocupado de la propia ejecución y por tanto de fallas. Nuestra atención como maestros casi siempre la ponemos en el resultado, en la detección de fallos y de esta forma nos cargamos el sentimiento de autoeficacia.
  3. SENTIMIENTO DE IDENTIDAD: surge cuando nos identificamos con el grupo entonces sentimos con el grupo, nos sentimos apegados al grupo, queremos a nuestro grupo y lo protegemos. En las clases donde existe este sentimiento de identidad existe menos acoso escolar. Pero también existe el sentimiento de identidad a nivel individual y asi los niños se expresan diferencialmente, hacen cosas porque se les ocurren a ellos; se trata de no homologar si no de facilitar esa expresión diferencial. Para que exista este sentimiento de identidad el niño tiene que organizar su pasado, debe tener consciencia de sus progresos. Es importante hablar del pasado, de lo que le ha afectado emocionalmente. 
  4. SENTIMIENTO DE CURIOSIDAD y de admiración por la diversidad (en el sentido amplio) y los buenos maestros deben recoger los momentos para admirar a lo que es distinto y que puede aportar algo diferente.
Para  hacer emerger estos sentimientos en el aula tiene que verse afectada en su estructura por lo que cualquier actividad que se plantee tiene que tener una serie de condiciones:
  • Los alumnos y las alumnas deben aportar su propia visión de las cosas: partir del conocimiento previo
  • Organizar la actividad para que los niños hablen acerca de lo que piensan sobre ese tema
  • Los niños deben conectar la actividad con sus propias motivaciones y con las de la sociedad.
  • La actividad le debe facilitar investigar de manera autónoma, existiendo colaboración entre compañeros
Las competencias que debe tener el maestro para poder desarrollar estos sentimientos son:
  • Habilidades para trabajar en equipo, escuchar, analizar, reflexionar sobre lo que nos cuentan los niños,  imaginarnos su universo
  • Saber hacer preguntas que ayuden a reflexionar
  • Saber argumentar y saber debatir
  • Saber hablar en público
  • Ser empático
  • Expresividad emocional
  • Gestión de las emociones negativas

sábado, 1 de octubre de 2016

Para meditar


De la película "Los monstruos" (1963) de Dino Risi os dejo este "corto" que seguro os hará pensar