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domingo, 8 de mayo de 2016

La MEMORIA y su clasificación



Los déficits de memoria repercuten en el ámbito educativo, afectando al dominio de la lectura, al cálculo y la aritmética por lo que es fundamental la evaluación de todos los tipos de memoria para confirmar cuales están conservados y cuáles afectados para realizar una buena planificación de la intervención.

TIPOS DE MEMORIA.

No existe consenso en la clasificación o tipos de memoria aunque si existe consenso en que la memoria está dividida en dos grandes depósitos: memoria a corto plazo y memoria a largo plazo.
La memoria a corto plazo mantiene la información recién percibida por un periodo corto de tiempo y la memoria a largo plazo mantiene la información de manera duradera.
Etchepareborda & Abad-Mas (2005) la dividen en tres niveles de memoria: la memoria inmediata (sensorial), la memoria a corto plazo (mediata) y la memoria a largo plazo (diferida). Hay autores como Morgado (2005) que la dividen en tres sistemas de memoria: la implícita, la explícita y la de trabajo.

La memoria sensorial tiene una duración muy corta, de unos pocos segundos. Este tipo memoria dependerá de la vía sensorial, por lo que podemos distinguir entre ellas la memoria auditiva (ecoica), la memoria visual (icónica), la gustativa, la táctil, etc..

La memoria de trabajo o también llamada memoria operativa, se refiere a la
“capacidad para mantener información en la mente con el objeto de completar una tarea, registrar y almacenar información o generar objetivos, esencial para llevar a cabo actividades múltiples o simultáneas, como cálculos aritméticos o seguir instrucciones complejas” (Soprano, 2003b, p. 45). Tirapu-Ustárroz & Muñoz-Céspedes (2005) definen la memoria de trabajo “como la capacidad para mantener la información ‘ on line’, la orientación y adecuación de los recursos atencionales, la inhibición de respuestas inapropiadas en determinadas circunstancias y la monitorización de la conducta en referencia a estados motivacionales y emocionales del organismo” (p. 475).

La memoria a largo plazo se caracteriza por ser de capacidad ilimitada y de carácter duradero y persistente. Nos encontramos dos tipos de memoria a largo plazo: la memoria declarativa/explícita y la memoria no declarativa/implícita.
- La memoria declarativa/explícita es aquella que se encarga de almacenar y recuperar información de manera consciente y deliberada, que puede ser recuperado de forma verbal o no verbal. Esta memoria se divide a su vez en dos tipos: la memoria semántica y la memoria episódica.
            *La memoria semántica constituye el conocimiento general del individuo y se encarga de la adquisición, retención y utilización de los conocimientos que tenemos del mundo como son los conceptos y el vocabulario y no está vinculada a referencias espaciotemporales (conocimientos adquiridos en la edad escolar)
            *La memoria episódica hace referencia a “los recuerdos de los acontecimientos pasados de la vida de una persona” Dentro de la memoria episódica, nos encontramos la división en memoria prospectiva (proyectada hacia el futuro) y memoria retrospectiva (basado en información del pasado)
                        -La memoria prospectiva nos permite almacenar planes futuros, consistente en recordar hacer algo en un futuro y llevar a cabo un plan previamente concebido (acordarse de una cita). Este tipo de memoria es crucial para la consecución de metas en la vida cotidiana y en su desarrollo están implicadas tanto la funciones ejecutivas como la teoría de la mente (Causey & Bjorklund, 2014).
                        -La memoria retrospectiva basada en la información del pasado.
-La memoria no declarativa/implícita se caracteriza por almacenar los aprendizajes que no pueden ser explicados verbalmente o conscientemente, ya que están automatizadas, mediante la práctica y no requieren una recuperación consciente para seguir los pasos que hay que seguir (por ejemplo, conducir). La memoria implícita ocurre de forma no intencional ni controlada por el individuo. Existen diferentes tipos de memoria no declarativa/implícita: el priming, el aprendizaje procedimental, el aprendizaje emocional, el condicionamiento clásico

PRUEBAS PARA MEDIR LA MEMORIA
Las pruebas e instrumentos se dividen en 3 tipos:
*las baterías de memoria, que tienen la ventaja de evaluar un amplio rango de procesos memorísticos mediante diferentes subtests;
*los test específicos, que tienen la finalidad de medir un rasgo o tipo determinado de la memoria
*los subtests de memoria, que estarán incluidos en baterías que evalúan diversos procesos neuropsicológicos.




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