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domingo, 8 de febrero de 2015

Lateralidad cruzada

La lateralidad cruzada es un trastorno neurofisiológico  que afecta al veinte por ciento de la población, aproximadamente, y que es de transmisión hereditaria. Hay que dejar claro que es un problema neurofisiológico y no psicológico.

El cerebro tiene dos hemisferios: derecho e izquierdo que están conectados entre si por una estructura denominada cuerpo calloso.  Cada uno de los hemisferios se ha especializado  Por ejemplo, el hemisferio izquierdo controla las funciones del lenguaje y la aritmética, mientras que el derecho rige las relaciones espaciales y las funciones más globales ya que 
el lenguaje y la lógica necesitan procesos de pensamiento más ordenados y sofisticados que los que necesita, por ejemplo, la orientación espacial. El predominio motor de un lado del cuerpo depende directamente del hemisferio cerebral encargado de las funciones, que debe estar correctamente desarrollado.
Según se distribuyan las diferentes funciones, se utilizará preferentemente un lado del cuerpo o el otro. 
El hemisferio derecho controla el lado izquierdo del cuerpo, y viceversa. Si los dos hemisferios no están bien conectados, se produce una separación de las funciones, lo cual repercute negativamente en el aprendizaje y afecta al nivel superior de organización del sistema nervioso. 
Una lateralidad bien definida hace posibles todas las funciones relacionadas con la concentración, la atención y la orientación en el espacio y en el tiempo

Se habla de niños con lateralidad cruzada por ejemplo son  diestros de ojo y brazo, pero zurdos de oído y pierna.
Se dice que un niño es zurdo contrariado o tiene lateralidad forzada cuando fue forzado a usar la mano contraria a la que usa de manera natural.

SIGNOS DE RIESGO LATERAL:
A los cinco años, en el último curso de Educación Infantil, es muy importante conocer la tendencia lateral del niño para ayudarle a desarrollarla planamente.
De entre todos los signos de riesgo, pueden destacarse por su especial frecuencia y relevancia los siguientes:
  • Los niños de cuatro o cinco años que no acaban de definir una mano dominante y cambian frecuentemente de mano los cubiertos, los lápices y las tijeras.
  • Los que tienen problemas de atención, inquietud y conducta hiperactiva cuando trabajan sobre papel.
  • Los que presentan problemas de lenguaje y de fonación, fundamentalmente, inversiones de sonidos y sílabas al hablar.
  • Los que tienen una grafía inmadura (dibujos pobres, poco elaborados o desorganizados).
  • Los que ordenan las cosas al revés, de derecha a izquierda (no siendo claramente zurdos).
  • Los que tienen dominancias oculares mixtas, sin definir (no está claro cuál de los dos ojos es el dominante).
  • Los que escriben su nombre completamente al revés, en espejo, de derecha a izquierda, invirtiendo la grafía de las letras y los números.
  • O los niños que tienen un cruce lateral muy claro con dominancias de ojo o de oído distintas a las de la mano.
EL RIESGO ES MAYOR SI: además de los signos mencionados, confluye alguno de los siguientes factores:
  • Partos traumáticos, en los que fue necesario utilizar fórceps, ventosa, etc.
  • Asimetría craneal o facial (los dos lados del cráneo o de la cara no son simétricos), que dificultan el desarrollo de un lado del cerebro o la función de un ojo o de un oído.
  • Problemas visuales, tanto si han sido tratados como si no.
  • Niños con problemas de tono muscular, especialmente flácidos o muy tensos durante la primera infancia.
  • Otitis persistentes que han afectado un oído más que el otro.
  • Alteraciones de la psicomotricidad de base: el niño que no ha gateado, que ha utilizado andadores o el gateo colocando las piernas de forma incorrecta.
  • Claras asimetrías observadas desde pequeños, como por ejemplo, el niño que parece que arrastra una pierna al andar o que siempre se coloca con la cabeza girada hacia un lado cuando mira al frente.
  • El niño al que han corregido la utilización de la mano y no le han permitido utilizar la mano más espontánea.
  • Los niños que han empezado a escribir prematuramente y se han acostumbrado a utilizar una mano que no es la dominante. Puede influir el hecho de que los más pequeños trabajan en mesas redondas, cara a cara. Es relativamente frecuente el caso de diestros que empiezan a escribir con la izquierda porque copian en espejo a su profesor o al compañero que tienen delante.
  • Accidentes físicos, como fracturas o grandes quemaduras que afectan un lado del cuerpo, así como algunas alteraciones o disfunciones cerebrales.
  • O impactos emocionales negativos intensos vividos alrededor de los tres o los cuatro años: separaciones familiares traumáticas, el nacimiento de un hermano, el cambio a una escuela a la que le costó adaptarse, etc. Los factores emocionales, también juegan un papel muy importante en todas las funciones derivadas de la actividad del Cuerpo Calloso y la construcción de la lateralidad.
Diagnóstico y tratamiento
  • Es muy importante detectar un trastorno de lateralidad, para empezar a tratarlo cuanto antes. Los problemas de lateralidad no se solucionan con el crecimiento. 
  • Para que la lateralidad esté bien definida, tiene que haber, al menos, un 75-85 por ciento de lateralidad hacia un solo lado. 
  • Las terapias dirigidas a potenciar la lateralidad buscan conseguir este porcentaje. 
  • Para diagnosticar la lateralidad cruzada, es necesario realizar un test específico, en función de cuyo resultado se establece un tratamiento, que consiste en una serie de ejercicios que estimulan el recorrido neurofisiológico, con el fin de estimular el lóbulo cerebral correspondiente y definir la lateralidad.
 ¿Cómo afecta la lateralidad en el rendimiento académico?
  • La lateralidad cruzada afecta directamente a la atención necesaria en los procesos de lectura y dificulta la capacidad perceptiva para reconocer signos gráficos y ortográficos. 
  • La lateralidad afecta al desarrollo visual, auditivo y lingüístico, así como a la atención y a la transmisión de la información y del lenguaje. 
  • Los alumnos con lateralidad cruzada o poco definida tienen una gran voluntad y se esfuerzan mucho en sus estudios, pero sacan menos partido del tiempo y les cuesta mucho obtener buenos resultados. 
  • En muchos casos, se ignora que el niño con lateralidad cruzada tiene este problema, de manera que el pequeño se resigna, se acostumbra a disimular y puede llegar a pensar que "no da para más" o que es "tonto". 
  • Los profesores suelen comentar que se trata de niños que se distraen con facilidad o que son lentos al realizar las tareas escolares. 
  • Aunque estos niños tengan interés en sacar buenas notas, se desaniman. Muchas veces, les cuesta entender lo que están leyendo, no pueden atender en la clase y no pueden responder a las tareas intelectuales como los demás.
EJEMPLOS DE COMO COMPITEN Y COMO SE COMPLEMENTAN LOS DOS HEMISFERIOS
 

*En esta prueba hay que decir los colores sin leer la palabra (que corresponde a un color diferente). Para realizar esta prueba, debemos inhibir la lectura que realiza el hemisferio izquierdo para decir el color de la palabra. El hemisferio izquierdo analiza las letras y lee, el derecho ve el conjunto, la imagen y distingue el color. Éste es un ejemplo de cómo compiten ambos hemisferios y cómo especialmente el hemisferio dominante (el izquierdo, el que interpreta las letras) intenta imponerse sobre la labor del hemisferio subdominante (el derecho, cuyo cometido es en este caso, reconocer el color). En los niños con problemas de lateralidad, en los que las dominancias no están claras, ambos hemisferios compiten en lugar de colaborar, por lo que, con esta prueba podemos hacernos una idea del esfuerzo que han de realizar estos niños para poder llevar a cabo actividades que son mucho más sencillas para la mayoría de sus compañeros.


EL ODREN NO IPMOTRA
SGEUN UN ETSDUIO DE UNA UIVENRSDIAD IGNLSEA, NO IPMOTRA EL ODREN EN EL QUE LAS LTEARS ETSAN ERSCIATS, LA UICNA CSOA IPORMTNATE ES QUE LA PMRIREA Y LA UTLIMA LTERA ESETN ECSRITAS EN LA PSIOCION COCRRTEA. EL RSTEO PEUDEN ETSAR TTAOLMNTEE MAL Y AUN A SI PORDAS LERELO SIN POBRLEAMS. ETSO ES PQUORE NO LEMEOS CADA LTERA POR SI MSIMA, SNIO LA PAALBRA EN UN TDOO.


* En este texto vemos una prueba de cómo colaboran los dos hemisferios a la hora de leer en el caso de un buen lector sin problemas de lateralidad y con un Cuerpo Calloso bien desarrollado (recordemos que es éste el que realiza el trasvase de información de un hemisferio al otro). En la lectura de estas palabras desordenadas, el hemisferio izquierdo interpreta las letras y lee propiamente dicho, pero el derecho reconoce las palabras como un todo, como una imagen, por lo que impide que el desorden en las letras entorpezca la lectura


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