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viernes, 27 de febrero de 2015

La SOBREPROTECCIÓN infantil: CONSECUENCIAS

Hoy en el centro de Educación Infantil hemos hablado de varios niños que sus padres los sobreprotegen y analizamos como impiden el crecimiento de sus hijos.
La intención de esos padres  no es hacerle daño a sus hijos, sin embargo, cuando se les sobreprotege se crea un efecto negativo en la vida de los chicos.
¿Qué es la sobreprotección?
La sobreprotección es el exceso de cuidado y resguardo de los padres hacia los hijos. Este tipo de padres no permiten que el hijo se desenvuelva libremente, experimente por sí solo y crezca al ritmo natural de la vida.
¿Por qué se da la sobreprotección?
La razón principal de este modo de ser de los padres, es el temor que ellos sienten a que su hijo crezca, se independice y cada vez necesite menos de su cuidado. No obstante, en algunas ocasiones el problema va más allá. Ciertos traumas o miedos experimentados durante su niñez o juventud, pueden provocar este tipo de comportamiento, los cuales son transmitidos años después en la educación de sus hijos.


Hay otros casos especiales en que las situaciones adversas incitan a que los padres se excedan en los cuidados, como por ejemplo cuando el niño tiene alguna enfermedad grave, o es un hijo adoptado que durante años lo ansiaban tener, o existe un entorno familiar difícil, etc.

Para los padres sobreprotectores, todo absolutamente todo, representa un peligro para sus hijos, y normalmente se producen expresiones como: “no juegues con eso que te vas a lastimar”, “te vas a caer y te vas a hacer daño”, “¡cuidado! te ensucias”, “eso es muy peligroso, no lo hagas”. Hacen hasta lo imposible por impedirles los problemas y se extralimitan para solucionarlos, con tal de evitarles frustraciones y sufrimientos, aunque sean insignificantes situaciones.

Este comportamiento imposibilita que los chicos exploren el mundo y se siembren en ellos ciertas inseguridades que dejarán una marca en su personalidad para el resto de la vida.

Ejemplos de sobreprotección
 Desde los primeros meses de vida se dan muestras de excesiva protección, algunos ejemplos:
  • Cuando a los bebés no les dan alimentos sólidos para evitar que se atraganten.
  • Cuando a los niños les retrasan el caminar para evitar caídas y tropezones.
  • Dificultad en el desarrollo del lenguaje, debido a que los padres les adivinan los balbuceos y señales a los niños, lo cual hace que ellos no sientan la necesidad de hablar.
  • Niños de seis o siete años que aún hay que bañarlos, vestirlos, darles la comida, etc.
  • Hacerles las tareas a los hijos para que ellos no se cansen, así como excusarlos ante el colegio por una ausencia injustificada.
  • Organizarles su habitación, útiles escolares y hacerles las labores del hogar cuando los chicos ya están en capacidad de ejecutarlas.
  •  Darle los caprichos de la comida dándoles lo que desean y no lo que deben comer.
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 POSIBLES EFECTOS DE LA SOBREPROTECCIÓN
  • Timidez y dependencia excesiva.
  • Inadecuado e insuficiente desarrollo de las habilidades sociales.
  •  Inseguro de sí mismo y de su relación con los demás, falta de confianza.
  • No asume la responsabilidad de sus actos, ya que son sus padres los que suelen asumirla.
  •  Labilidad emocional: tan pronto está contento como se echa a llorar.
  • Miedos y fobias sociales, de separación de los padres…
  • Falta de experiencias, de actividades, que desembocan en un mal desarrollo de habilidades y capacidades.
  • Inadecuado desarrollo de la empatía.
  • Falta de iniciativa propia e inadecuado desarrollo de la creatividad.
  • Sentimientos de inutilidad.
  • Es fácil que se vuelvan egocéntricos y tiranos con todo su entorno.
  • Pueden tener retrasos o dificultades en el aprendizaje, afectando a su rendimiento académico.
  • Dificultad para la toma de decisiones.
  • Tendencia al pensamiento negativo y al pesimismo.
  • Tendencia a la depresión  y a trastornos afectivos…
Recomendaciones para evitar la sobreprotección
  • Permitamos que el niño se enfrente a sus dificultades desde pequeño.
  • Debemos fomentar que aprenda a pensar por sí mismo.
  • Que haga actividades con otros niños en los que los adultos no estén siempre encima.
  • Es importante no darles todo lo que pidan ya que impide que den valor a las cosas primero y después a las personas.
  • Los niños tienen que tener con sus padres un vínculo que les aporte seguridad y estabilidad. Pero un vínculo sano, no de absoluta dependencia.
 Recomendaciones para favorecer la autonomía
  • Los niños tienen que aprender a valerse por sí mismos, les gusta saber hacer las cosas ellos solos. Los niños poco autónomos son más inseguros y más infelices, y dependen en todo momento de sus padres, tanto en el plano emocional como para satisfacer sus propias necesidades. Son vulnerables, influenciables y dependientes de su entorno.
  • Es importante que los padres les muestren el valor del esfuerzo, de la constancia y del tesón. Hay que trasmitirles nuestra confianza, mostrándonos seguros ante sus posibilidades. Que note que sus padres creen en él, para que él crea que lo puede conseguir.
  • Establecer pequeños retos y objetivos que saben que sí pueden conseguir para que cada vez sean más autónomos. El adulto supervisará  la acción del niño y le corregirá, propiciando que utilice el razonamiento. Se trata de educar niños responsables, autodisciplinados, que mantengan la constancia y luchen por conseguir sus objetivos.
  • Deben aprender a jugar solos, aunque en un primer momento los padres pueden dejarle el juego dirigido.
  • Las cosas de los niños, siempre que sean de la misma edad, las tienen que resolver entre ellos, sin que los adultos se metan en medio.Resolverles el conflicto es caer en la sobreprotección. Se impide que sean ellos los que desarrollen las habilidades necesarias para solventar sus dificultades y corremos el riego de que se conviertan en dependientes, incapaces de solucionar sus propios problemas en el futuro.
  • Los niños están preparados para hacer las cosas solos desde bien pequeños.
    • No le des de comer; que coma solo aunque se le caiga.
    • No le vistas, aunque tarde más, que lo haga solo.
    • No lleves la sillita de paseo si ya tiene edad para no ir en ella.
    • Quítale al pañal cuando corresponde aunque en ocasiones se le escape.
    • El chupete es algo de bebés, un niño de tres años no debe usarlo.
    • Que desayune en taza, no en biberón.

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